CELEBRACIÓN DE LOS XXXIX JUEGOS FLORALES

Este 22 de mayo se celebraron los XXXIX JUEGOS FLORALES de nuestro centro, una ceremonia de gran prestigio que celebramos con mucho entusiasmo e ilusión.

El género premiado este año fue el narrativo tanto en gallego como en castellano. El tema: UN GRAN SUEÑO/UN GRAN SOÑO. 

En el evento se invistió a Laura Gómez Barreiros como la nueva reina de los Juegos Florales, acompañada de María Fernández Romero, Adriana González Vázquez (2º de Bachillerato), María Pereira Iglesias y Helena Blanco Nóvoa (1º de Bachillerato) como damas de honor y sus acompañantes: Álvaro Rivera Cid, Xaime Daniel Ávila Gómez (2º de Bachillerato), Alberto Chapado Gómez y Pablo Jesús Pérez Vázquez ( 1º de Bachillerato)



También se homenajeó al periodista y escritor Héctor Cajaraville Araújo, que nos deleitó a todos con la lectura de varios de sus escritos.

Paula Morales de 4º de ESO fue la 1ª premiada en lengua gallega, en su relato se habla de lo positivo de realizar buenas acciones, no solo porque beneficia a las p…

Y EL AMOR SE DESHIZO DE SU FORMA


     El amor imposible, siempre presente, da igual la época, siempre está en nuestra literatura y en sus protagonistas.

      Esta vez será Juan Ramón Jiménez, un hombre que vivió ese amor a su manera, pero con mucho sufrimiento pues le dolió que una mujer le amara sin medida sin él poder corresponderla. El poeta lo sabía. Ese amor desconocido era parte feliz de su vida, aunque no lo pidiera. Era suyo, también, a pesar del dolor.


      Juan Ramón Jiménez añadió como lema de su obra unos versos de Goethe y una joven escultora llamada Margarita Gil Roësset, que había ilustrado la biografía del autor alemán, creó su propio espacio en la vida del poeta una vez lo conoció en un teatro. Ella, mientras esculpía una cabeza de piedra de Zenobia, esposa de Juan Ramón, también, sin quererlo, moldeaba un amor imposible, un amor inalcanzable hacia nuestro poeta que acabó con su vida. Era joven y tenía gran talento, pero el sufrimiento acabó con su vida tras un disparo.

      “No lo leas ahora”. Fueron las últimas palabras que Marga Gil dijo a Juan Ramón Jiménez en la casa del poeta en la calle Padilla, de Madrid, mientras dejaba sobre su escritorio una carpeta amarilla. Allí guardaba la revelación de su amor imposible por él, que la había llevado a una decisión fatal. Marga salió del despacho del escritor, fue a su taller, en el que había trabajado en los últimos meses, y destruyó todas sus esculturas, excepto un busto de Zenobia Campubri, la esposa de su amado. Abandonó el lugar para cumplir el destino que había previsto. Pasó primero por el Parque del Retiro; luego tomó un taxi hasta la casa de unos tíos en Las Rozas y allí se disparó un tiro en la sien.

     El suicidio de Marga descompuso al propio poeta, que no percibió esa tragedia en ningún momento.

      Hemos desenterrado estas preciosas letras escritas por Margarita al propio poeta:

…Y es que…

Ya no puedo vivir sin ti

…no… ya no puedo vivir sin ti…

…tú, como sí puedes vivir sin mí

…debes vivir sin mí…”.


     Ese “No lo leas ahora” es un asomo al amor que revitaliza la vida y, a su vez, esteriliza a quien no es correspondido, mientras vive de migajas secretas que son el triunfo de su existencia:

“…Y no me ves… ni sabes que voy yo… pero yo voy… mi mano… en mi otra mano… y tan contenta…

…porque voy a tu lado”.


FUENTES:

http://cultura.elpais.com/cultura/2015/01/27/actualidad/1422383419_703330.html

http://www.abc.es/cultura/libros/20150124/abci-marga-juan-ramon-diario-201501231936.html