MONOGRÁFICOS LITERARIOS ANTES DE LAS VACACIONES

     Este curso escolar ha dado para mucho: hemos analizado poesía, hemos hecho debates interesantes, trabajamos comentarios críticos, hemos visto corrientes literarias y las hemos contrastado, hemos aprendido literatura y nos hemos divertido con ella. Ha sido un curso intenso pero muy productivo.      Nos vamos de vacaciones, pero antes de terminar los alumnos de Bachillerato han creado un monográfico sobre su parte literaria favorita y nos ha servido de repaso. En el caso de 1º de Bachillerrato B, Martín Dasilva habla del conflicto literario y personal entre Góngora y Quevedo;  Inés Sampayo, Manuel Limia, Pablo Blanco y Pablo Coello han hecho lo propio, pero esta vez el temas a elegir: el teatro del siglo XVII.     Os mostramos algunas fotos en donde se ve a los alumnos en su exposición.  Aún faltan algunos trabajos, por lo que no están todos los alumnos en estas fotografía. lo iremos ampliando conforme van realizando la exposición a lo largo de esta semana.   

CERVANTES EN TWITER

Francisco Rico ha escrito un artículo muy interesante sobre Cervantes y la relación con las redes sociales. En él destaca la ignorancia de muchos a la hora de escribir, algo que nos confirma que en Internet, todo vale. Lo más llamativo, la cantidad de "sandeces y patrañas"que se comentan sobre nuestro escritor y que no sólo proceden de la clase ignorante (esa que apenas ha abierto un libro y se ven con derecho a opinar) sino que los comentarios más absurdos vienen de las instituciones más importantes.

Era digital, sí, pero con respeto.

A esta hora”, me escribe un amigo el 9 de octubre, a las 11:08, “Cervantes es tendencia en Twitter, por la efeméride del bautismo, supongo”. Después de la siesta, aprendo a entrar, me creo una identidad (falsa) y me asomo al ya para entonces caducado trending topic (TT). Lo que me encuentro es un vasto repertorio de insipideces, trivialidades y supercherías. En definitiva, nada.Para engordar artificialmente el resultado, una gran parte de los tuits procede de organismos más o menos oficiales y otra se limita a las citas tópicas: “La ingratitud es hija de la soberbia”, etc., etc. No falta algún eslogan válido: “Cervantes vive”; “Para un momento para leer a Cervantes: siempre merece la pena”. Pero sólo unas pocas entradas responden a la experiencia personal o al buen sentido: “El Quijote es uno de los libros que releído se disfruta mucho más”; o el mejor: “Para no olvidar quién era el autor del Quijote, tendremos que luchar por una educación de calidad”.Quizá lo más llamativo es la cantidad de patrañas cervantinas que siguen en circulación. La Universidad de Alcalá cuelga la reproducción de un cuadro y anota: “Retrato más fiable de Cervantes, pues se describía a sí mismo según la obra del pintor Jáuregui”. ¡Virgen bendita, una Universidad, y precisamente la de Alcalá (Cuenta verificada), avala la autenticidad del deplorable lienzo, conocidamente apócrifo, que por desgracia se exhibe aún en la Real Academia Española! “Archivos Estatales” (sic) adjunta el facsímil de una carta “a un destinatario sin identificar” en la que Cervantes “se duele de su enfermedad”. Sí, el destinatario más que identificado sería el cardenal Sandoval, pero la carta no pasa de una grosera adulteración. Y qué emperramiento con sacar a relucir la palabra entuertos, que ni aparece ni tenía por qué aparecer en el Quijote, pues no significa sino ‘retorcijones propios de las recién paridas’. (Lo que Cervantes sí repite es tuertos, es decir, ‘actos torcidos, no derechos, injusticias’.)La mayoría de los tuits versan sobre Twitter y los tuits: que qué bien que sean tantos, que Cervantes (con Alcalá de Henares) ya se ha vuelto TT, llevémosle a lo más alto... Afortunadamente, un par de ellos se miran al ombligo pero en términos críticos: “140 caracteres siempre se nos quedarán cortos”, “Más leer a Cervantes y menos postureo digital”. Con todo, #CervantesEnTwitter se me ofrece como un receptáculo sustancialmente vacío. ¿Será así con otros TT? ¿Será así con todas las famosas redes sociales.
                                                                                                                           Francisco Rico, El País


FUENTE: El País.
www.cultura.elpais.com/cultura/2015/10/19/actualidad/1445271844_071328.html