MONOGRÁFICOS LITERARIOS ANTES DE LAS VACACIONES

     Este curso escolar ha dado para mucho: hemos analizado poesía, hemos hecho debates interesantes, trabajamos comentarios críticos, hemos visto corrientes literarias y las hemos contrastado, hemos aprendido literatura y nos hemos divertido con ella. Ha sido un curso intenso pero muy productivo.      Nos vamos de vacaciones, pero antes de terminar los alumnos de Bachillerato han creado un monográfico sobre su parte literaria favorita y nos ha servido de repaso. En el caso de 1º de Bachillerrato B, Martín Dasilva habla del conflicto literario y personal entre Góngora y Quevedo;  Inés Sampayo, Manuel Limia, Pablo Blanco y Pablo Coello han hecho lo propio, pero esta vez el temas a elegir: el teatro del siglo XVII.     Os mostramos algunas fotos en donde se ve a los alumnos en su exposición.  Aún faltan algunos trabajos, por lo que no están todos los alumnos en estas fotografía. lo iremos ampliando conforme van realizando la exposición a lo largo de esta semana.   

BIENVENIDOS

Tras el largo descanso os damos a todos la bienvenida y os deseamos un buen inicio de curso.

Me gusta el verano
           Durante el año escolar siempre esperamos y contamos con ansia los días restantes para comenzar de nuevo un verano fascinante, y es que en cuanto llega nos ilusionamos tan rápido que en apenas un abrir y cerrar de ojos, nos encontramos sentados en nuevos pupitres.
 En efecto, siempre procuramos disfrutar al máximo cada minuto de los días soleados, el bronceado y el tiempo libre.
Diríamos que cada verano tiene su encanto.
Pocas veces me he parado a pensar en cómo describiría a base de comparaciones por qué me ha gustado este último estío, pero parece ser que he encontrado los términos adecuados para ello.
Me gusta el verano por su olor a césped recién cortado, recordándome así a las noches despejadas con mis pies sobre la húmeda hierba debido al riego, mientras los grillos hacen del ya pasado crepúsculo un silencio sonoro.
Me gusta el verano por su luz y color verde y azul, una mezcla de senderos y bosques, junto con el celeste de la piscina y el mar, ofreciéndole un toque de frescura, mientras añades el sabor a menta y helado. Sí, el sabor a menta, aquel que sientes al masticar el primero de tantos chicles que repartes entre tus amigos.
Me gusta el verano porque es el momento de disfrutar con todos mis camaradas, a los que les doy la mano diariamente y viceversa, sin olvidar a todas esas personas que he conocido durante esos tres meses de descanso, y es que aunque me separen de ellos varios kilómetros, seguiremos estando igual de unidos.
Me gusta el verano por la alegría de la gente, de las risas en grupo, las voces afónicas de tanto cantar, los pies al igual de dolidos de tanto bailar y recorrer lugares nuevos, las lágrimas, tanto de risa como lástima, las llamadas perdidas y los mensajes recibidos, los besos que paran el tiempo (algunos más que otros), y sobre todo, las buenas compañías, las de siempre.
Si tuviera que elegir una banda sonora como resumen de este verano dos mil diecisiete, escogería la canción “Heroes” de David Bowie, puesto que su letra me hace saber que, como dijo el gran Bowie, “podemos ser héroes sólo por un día”. En este caso, enlazo esta frase con que alguno de los pasados días de verano, hemos sido ese mismo héroe para alguien.

Y es que es cierto, me gusta el verano, y su capacidad de hacer que me sienta completamente libre.



                                                                              Ainara Rodríguez, 4ºESO A